martes, 12 de mayo de 2020

Libro recomendado de la Biblioteca: Los tres astronautas


Titulo: Los tres astronautas
Autor: Eco, Umberto
Ilustrador: Marchesi, Juan  
Editor: Buenos Aires: De La Flor, 1999
Colección: Libros de la Florcita (v. 3)
Tema (s): Literatura infantil; Cuentos de ciencia ficción; Literatura italiana

Resumen:
Tres astronautas, un norteamericano, un ruso y un africano, despegan desde sus países de origen y llegan a Marte al mismo tiempo. Desde la inicial desconfianza hasta la amistad con un marciano, el destacado pensador italiano introduce a los niños en temas como el respeto y la aceptación de las diferencias, la amistad y la importancia de la paz y el entendimiento entre distintas culturas.

Te cuento un cuento: "Los tres astronautas" de Umberto Eco
Era una vez la Tierra.

Era una vez Marte.
Estaban muy lejos el uno de la otra, en medio del cielo, y alrededor había millones de planetas y de galaxias.
Los hombres que estaban sobre la Tierra querían llegar a Marte y a los otros planetas; ¡pero estaban tan lejos!
Sin embargo, trataron de conseguirlo. Primero lanzaron satélites que giraban alrededor de la Tierra durante dos días y volvían a bajar.
Después, lanzaron cohetes que daban algunas vueltas alrededor de la Tierra, pero, en vez de volver a bajar, al final escapaban de la atracción terrestre y partían hacia el espacio infinito.

Al principio, pusieron perros en los cohetes: pero los perros no sabían hablar y por la radio del cohete transmitían solo “guau, guau”. Y los hombres no entendían qué habían visto y adónde habían llegado.
Por fin, encontraron hombres valientes que quisieron trabajar de astronautas.
El astronauta se llama así porque parte a explorar los . que están en el espacio infinito, con los planetas, las galaxias y todo lo que hay alrededor.
Los astronautas partían sin saber si podían regresar. Querían conquistar las estrellas, de modo que un día todos pudieran viajar de un planeta a otro, porque la Tierra se había vuelto demasiado chica y los hombres eran cada día más.

Una linda mañana, partieron de la Tierra, de tres lugares distintos, tres cohetes.
En el primero iba un estadounidense que silbaba muy contento una canción de jazz.
En el segundo iba un ruso, que cantaba con voz profunda “Volga, Volga”.
En el tercero iba un negro que sonreía feliz con dientes muy blancos sobre la cara negra.

En esa época los habitantes de África, libres por fin, habían probado que como los blancos podían construir, casas, máquinas y, naturalmente, astronaves.
Cada uno de los tres deseaba ser el primero en llegar a Marte: El norteamericano, en realidad, no quería al ruso y el ruso al norteamericano, porque el norteamericano para decir “buenos días” decía How do you do y el ruso decía zdravchmite.
Así, no se entendían y creían que eran diferentes.
Además, ninguno de los dos quería al negro porque tenía un color distinto.

Por eso no se entendían.

Como los tres eran muy valientes, llegaron a Marte casi al mismo tiempo. Descendieron de sus astronaves con el casco y el traje espacial. Y se encontraron con un paisaje maravilloso y extraño: El terreno estaba surcado por largos canales llenos de agua de color verde esmeralda. Había árboles azules y pajaritos nunca vistos, con plumas de rarísimo color.

En el horizonte se veían montañas rojas que despedían misteriosos fulgores.

Los astronautas miraban el paisaje, se miraban entre sí y se mantenían separados, desconfiando el uno del otro.

Cuando llegó la noche se hizo un extraño silencio alrededor. La Tierra brillaba en el cielo como si fuera una estrella lejana.

Los astronautas se sentían tristes y perdidos, y el norteamericano, en medio de la oscuridad, llamó a su mamá.

Dijo: “Mamie”.

Y el ruso dijo: “Mama”

Y el negro dijo: “Mbamba”

Pero enseguida entendieron que estaban diciendo lo mismo y que tenían los mismos sentimientos. Entonces se sonrieron, se acercaron, encendieron juntos una linda fogatita, y cada uno cantó las canciones de su país. Con esto recobraron el coraje y, esperando la mañana, aprendieron a conocerse.

Por fin llegó la mañana y hacía mucho frío. De repente, de un bosquecito salió un marciano. ¡Era realmente horrible verlo! Todo verde, tenía dos antenas en lugar de orejas, una trompa y seis brazos.

Los miró y dijo: “grrrrr”.

En su idioma quería decir: “¡Madre mía!, ¿Quiénes son estos seres tan horribles?”.

Pero los terráqueos no lo entendieron y creyeron que ése era un grito de guerra.

Era tan distinto a ellos que no podían entenderlo y amarlo.

Enseguida se pusieron de acuerdo y se declararon contra él.

Frente a ese monstruo sus pequeñas diferencias desaparecían. ¿Qué importaba que uno tuviera la piel negra y los otros la tuvieran blanca?

Entendieron que los tres eran seres humanos.

El otro no. Era demasiado feo y los terráqueos pensaban que era tan feo que debía ser malo.

Por eso decidieron matarlo con sus desintegradores atómicos.

Pero de repente, en el gran hielo de la mañana, un pajarito marciano, que evidentemente se había escapado del nido, cayó al suelo temblando de frío y de miedo.

Piaba desesperado, más o menos como un pájaro terráqueo. Daba mucha pena. El norteamericano, el ruso y el negro lo miraron y no supieron contener una lágrima de compasión.

Y en ese momento ocurrió un hecho que no esperaban. También el marciano se acercó al pajarito, lo miró, y dejó escapar dos columnas de humo de su trompa. Y los terráqueos, entonces; comprendieron que el marciano estaba llorando. A su modo, como lo hacen los marcianos.

Luego vieron que se inclinaba sobre el pajarito y lo levantaba entre sus seis brazos tratando de darle calor.

El negro que en sus tiempos había sido perseguido por su piel negra sabía cómo eran las cosas. Se volvió hacia sus dos amigos terráqueos:

-¿Entendieron? –dijo-. ¡Creíamos que este monstruo era diferente a nosotros y, en cambio, también él ama los animales, sabe conmoverse, tiene corazón y, sin duda, cerebro también! ¿Todavía creen que tenemos que matarlo?

Se sintieron avergonzados ante esa pregunta.

Los terráqueos ya habían entendido la lección: no es suficiente que dos criaturas sean diferentes para que deban ser enemigas.

Por eso se aproximaron al marciano y le tendieron la mano.
Y él, que tenía seis manos, estrechó de una sola vez las de ellos tres, mientras con las que tenía libres hacía gestos de saludo.
Y señalando con el dedo la Tierra, ahí abajo en el cielo, hizo entender que quería hacer conocer a los demás habitantes y estudiar junto a ellos la forma de fundar una gran república espacial en la que todos estuvieran de acuerdo y se quisieran.

Los terráqueos dijeron que sí muy contentos.

Y para festejar el acontecimiento le ofrecieron un cigarrillo. El marciano muy feliz se lo metió en la nariz y empezó a fumar. Pero ya los terráqueos no se escandalizaban más.

Habían entendido que en la Tierra como en los otros planetas, cada uno tiene sus propias costumbres y que sólo es cuestión de comprenderse entre todos.”

lunes, 11 de mayo de 2020

11 de mayo: Día del Himno Nacional Argentino


Libro recomendado de la Biblioteca: Un mundo de hormigas

Título: Un mundo de hormigas

Autores: Folgarait, Patricia J.; Farji-Brener, Alejandro G.; Bruzzone, Octavio A.; Golombek, Diego

Editor: Buenos Aires: Siglo XXI, 2013

Colección: Ciencia que ladra...

Tema(s): Animales, Biología, Comportamiento animal














Resumen: 
Algunas tejen sus nidos con la seda más fina, otras tienen esclavos que obedecen órdenes, otras son guerreras feroces, otras son vagas y viajan a lomo de sus compañeras, e incluso están las que funcionan como barriles de alimento. Las hormigas están en todos lados, desde el Ecuador hasta el trópico, desde el nivel del mar hasta las montañas, desde los túneles hasta las cocinas. Hay muchísimas y trabajan... como hormigas (se calcula que un solo nido puede cortar el área de pasto equivalente a una cancha de fútbol por día).
Viven en nuestro planeta desde hace más de 100 millones de años y tienen mucho para enseñarnos: su organización social, el valor de la agricultura, de la ganadería, de los antibióticos y del control biológico de plagas. Sus nidos son una verdadera sociedad organizada:
Una monarquía con una reina y muchísimas obreras que garantizan.

domingo, 10 de mayo de 2020

¿Por qué leer? Por Liliana Bodoc


Colección "La Abeja", de Editorial Tor

Para leer en casa, les dejamos una colección clásica de literatura infantil que se editó en Argentina: "La Abeja" de Editorial Tor, de la década de 1940. Dicha serie, incluye libros como Robin Hood, Pinocho, los cuentos de los hermanos Grimm, de Hans Christian Andersen, los relatos de "Las mil y una noches " y muchos más. #Yomequedoleyendoencasa


Pinocho en el teatro de títeres : cuento / Collodi, Carlo (v. 1)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163248/00163248.pdf

Los príncipes encantados : (cuento) / Andersen, Hans Christian (v. 3)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163285/00163285.pdf

Juanfuerte / Cordelia (v. 5)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163306/00163306.pdf

Piel de asno / Perrault, Charles 1628-1703 (v. 6)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163284/00163284.pdf

La princesa y el erizo / Nesbit, Edith (v. 7)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163283/00163283.pdf

Alí Baba y los cuarenta ladrones : cuento árabe (v. 8)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163290/00163290.pdf

La inocente mensajera (v. 9)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163245/00163245.pdf

Pinocho en el campo de los milagros / Collodi, Carlo (v. 10)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163286/00163286.pdf

Los maestros cantores / Hoffmann, E.T.A (v. 13)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163317/00163317.pdf

El rey del río de oro : cuento / Ruskin, John 1819-1900 (v. 14)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163282/00163282.pdf

Las tres princesas / Irving, Washington (v. 16)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163277/00163277.pdf

El triunfo del zorro / Goethe, Johann Wolfgang von (v. 17)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163311/00163311.pdf

Pinocho en la isla de las abejas / Collodi, Carlo (v. 18)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163321/00163321.pdf

La princesa picarona : cuento / Perrault, Charles (v. 19)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163316/00163316.pdf

Simbad, el marino : cuento árabe (v. 20)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163322/00163322.pdf

Un viaje maravilloso : cuento / Lagerlöf, Selma (v. 22)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163276/00163276.pdf

Pinocho en la gruta del monstruo / Collodi, Carlo (v. 25)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163320/00163320.pdf

El legado del moro / Irving, Washington 1783-1859 (v. 26)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163279/00163279.pdf

El hada de Granville / Nodier, Charles (v. 28)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163318/00163318.pdf

De los Apeninos a los Andes / De Amicis, Edmondo (v. 29)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163310/00163310.pdf

Meñique / Laboulaye, Edouard (v. 30)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163312/00163312.pdf

El rey cuervo / Grimm, Jacob (v. 31)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163323/00163323.pdf

Almendrita / Andersen, Hans Christian (v. 32)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163319/00163319.pdf

El niño perdido / Schmid, Christoph von (v. 34)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163297/00163297.pdf

Robin Hood (v. 35)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163309/00163309.pdf

La isla encantada / Cordelia (v. 36)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163295/00163295.pdf

Pif-paf o El arte de dominar a los hombres : cuento ejemplar (v. 37)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163313/00163313.pdf

La carga liviana / Grimm, Jacob (v. 38)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163308/00163308.pdf

La alfombra mágica : cuento árabe (v. 39)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163291/00163291.pdf

El pájaro que reía / Nesbit, Edith (v. 40)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163289/00163289.pdf

Aventuras del rey Beder : cuento árabe (v. 42)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163246/00163246.pdf

Gulliver en el país de los enanos / Swift, Jonathan (v. 45)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163292/00163292.pdf

La bella Dorigen / Chaucer, Geoffrey (v. 46)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163281/00163281.pdf

Las salamandras azules / Valera, Juan (v. 47)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163304/00163304.pdf

Los zuecos maravillosos / Andersen, Hans Christian (v. 48)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163244/00163244.pdf

Fábulas de Iriarte / Iriarte, Tomás de (v. 50)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163325/00163325.pdf

El niño raptado : cuento / Schmid, Christoph von (v. 51)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163243/00163243.pdf

Tonino el hormiguerino / Nesbit, Edith (v.53)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163242/00163242.pdf

Gulliver en el país de los gigantes / Swift, Jonathan (v. 54)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163298/00163298.pdf

El tejedor de Segovia / Alarcón, Pedro Antonio de (v. 55)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163303/00163303.pdf

El príncipe Cododac : cuento árabe (v. 56)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163287/00163287.pdf

La amiguita de los pájaros : cuento / Lastra, Carlos (v.57)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163302/00163302.pdf

La señorita Scuderi : adaptación de un cuento / Hoffmann, E.T.A. (v. 58)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163278/00163278.pdf

Constancia : cuento / Chaucer, Geoffrey (v. 60)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163247/00163247.pdf

Griselidis : cuento / Perrault, Charles (v. 64)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163326/00163326.pdf

Alicia en el país de las maravillas / Carroll, Lewis (v. 65)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163324/00163324.pdf

Aladino, o, La lámpara maravillosa (v.66)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163288/00163288.pdf

El hombre que vendió su sombra : adaptación / Chamisso, Adelbert von (v. 71)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163293/00163293.pdf

Los tres pelos del diablo / Grimm, Wilhelm 1786-1859 (72)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163280/00163280.pdf

La flor del pantano : adaptación / Andersen, Hans Christian (v. 74)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163300/00163300.pdf

La cámara del tesoro / Herodoto (v. 76)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163294/00163294.pdf

El tarro de aceitunas : cuento árabe (v. 78)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163275/00163275.pdf

El mensajero de la corona : cuento / Pidemunt, Alberto (v. 79)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163315/00163315.pdf

La verdad sospechosa / Ruiz de Alarcón y Mendoza, Juan (v. 81)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163249/00163249.pdf

La botella encantada : tradición irlandensa (v. 86)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163305/00163305.pdf

La obligación : adaptación del cuento / Trueba, Antonio de (v. 88)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163307/00163307.pdf

Las tres perlas / Coloma, Luis S.J. (v. 95)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163301/00163301.pdf

El mercader y la favorita : leyenda árabe (v. 100)
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00163299/00163299.pdf

Libro recomendado de la Biblioteca: Donde viven los monstruos



Título: Donde viven los monstruos
Autor e ilustrador: Sendak, Maurice
Editor: Buenos Aires: Alfaguara, 2007
Tema(s): Cuento | Literatura infantil estadounidense

Resumen:
Un álbum clásico leído por millones de niños y niñas de todo el mundo. En él, un niño descubrirá el maravilloso mundo de los monstruos.
Cuando Max se pudo su disfraz de lobo le entraron unas ganas irrefrenables de hacer travesuras, pero intentar comerse a su madre fue demasiado. “!Eres un mostruo!”, le grito y evadiendo una dentellada lo mandó castigado a la cama, sin cenar. Pero ya en su cuarto notó una extraña transformación, empezó a aparecer un bosque, cada vez más tupido y agreste, y luego un océano, que navegó hasta llegar a la Tierra de los Monstruos.

Te cuento un cuento: "Donde viven los monstruos" de Maurice Sendak
La noche que Max se puso su traje de lobo y se dedicó a hacer travesuras de una clase
y de otra
su madre lo llamó “¡MONSTRUO!”
y Max le contestó “¡TE VOY A COMER!”
y lo mandaron a la cama sin cenar.
Esa misma noche nació un bosque en la habitación de Max
y creció
y creció hasta que había lianas colgando del techo
y las paredes se convirtieron en el mundo entero
y apareció un océano con un barco particular para él
y Max se marchó navegando a través del día y de la noche
entrando y saliendo por las semanas
saltándose casi un año
hasta llegar a donde viven los monstruos.
Y cuando llegó al lugar donde viven los monstruos
ellos rugieron sus rugidos terribles y crujieron sus dientes terribles
y movieron sus ojos terribles y mostraron sus garras terribles
hasta que Max dijo “¡QUIETOS!”
y los amansó con el truco mágico de mirar fijamente a los ojos amarillos
de todos ellos sin pestañear una sola vez y se asustaron
y dijeron que era el más monstruo de todos
y lo hicieron rey de todos los monstruos.
“Y ahora”, dijo Max, “¡que empiece la fiesta monstruo!”
“¡Se acabó!”, dijo Max, y envió a los monstruos a la cama sin cenar.
Y Max, el rey de todos los monstruos, se sintió solo y quería estar
donde alguien lo quisiera más que a nadie.
Entonces desde el otro lado del mundo
lo envolvió un olor de comida rica
y ya no quiso ser el rey del lugar donde viven los monstruos.
Pero los monstruos gritaron “¡Por favor no te vayas, te comeremos, te queremos tanto!”
Y Max dijo “¡No!”
Los monstruos rugieron sus rugidos terribles y crujieron sus dientes terribles
y movieron sus ojos terribles y mostraron sus garras terribles,
pero Max subió a su barco particular y les dijo adiós con la mano
y navegó de vuelta saltándose un año entrando y saliendo por las semanas
atravesando el día
hasta llegar a la noche misma de su propia habitación
donde su cena lo estaba esperando
y todavía estaba caliente.

viernes, 8 de mayo de 2020

Obras de Edgar Allan Poe



(Boston, Estados Unidos, 1809 - Baltimore, id., 1849) Poeta, narrador y crítico estadounidense, uno de los mejores cuentistas de todos los tiempos.
La imagen de Edgar Allan Poe como mórbido cultivador de la literatura de terror ha entorpecido en ocasiones la justa apreciación de su trascendencia literaria. Ciertamente fue el gran maestro del género, e inauguró además el relato policial y la ciencia ficción; pero, sobre todo, revalorizó y revitalizó el cuento tanto desde sus escritos teóricos como en su praxis literaria, demostrando que su potencial expresivo nada tenía que envidiar a la novela y otorgando al relato breve la dignidad y el prestigio que modernamente posee.

El cuervo (año 1845)
https://drive.google.com/file/d/1GPmNfoXtf6y5XfLUecB7iVzX0f4u2_Os/view

El gato negro (año 1843)
https://drive.google.com/file/d/1gH_keFL1Pk_QL5B9AptNOGtozrypzpK5/view

El corazón delator (año 1843)
https://drive.google.com/file/d/14AoICUNlIz0QKDfx2-VK3PGttM_UE3b0/view

La caída de la Casa Usher (año 1839)
https://drive.google.com/file/d/11TXU4o1975TxrA5zXZVWYK38uqnUZ6Qz/view

Los crímenes de la calle Morgue (año 1841)
https://drive.google.com/file/d/1YjK1Yb5zfHX087ZuKAosONeAvL1GTm2e/view

Annabel Lee – Poemas (año 1849)
https://drive.google.com/file/d/1scvoSIY3XQ80JrYl7C__Otz77joedyC-/view

El escarabajo de oro (año 1843)
https://drive.google.com/file/d/1ob74R10_WZgRNES_B_lnC2PIVhMmLkG3/view

El barril de amontillado (año 1846)
https://drive.google.com/file/d/1S1LDIIXlPPm5iKU48ARWl0mdPEy82_6q/view

El pozo y el péndulo (año 1842)
https://drive.google.com/file/d/1XoNXP8yztYRXq7dWZ3bF5D4HZ8gic4_0/view

La carta robada (año 1844)
https://drive.google.com/file/d/1TESCjDs5o27t0UIgudcaRD2ZlCLtJSJa/view

Las campanas (año 1849)
https://drive.google.com/file/d/1TqkUTAUs1_OoZ8C5dg37RQCrNLGLm3jz/view

La narración de Arthur Gordon Pym (año 1838)
https://drive.google.com/file/d/1vOFP20uuCjedYPxo_NncKVoURdicsBa4/view

El retrato oval (año 1842)
https://drive.google.com/file/d/1m6EdaIT3guMvs5CPzIvKu-kaMX9KkI9F/view

Ligeia (año 1838)
https://drive.google.com/file/d/1fTjrBIPHp2QoLeXnvxtvpUdJMoQVMDp4/view

Un sueño en un sueño (año 1849)
https://drive.google.com/file/d/1vNDEBopyOjXbQcdlU-Wa2JEtWMMTvx6f/view

La verdad sobre el caso del señor Valdemar (año 1845)
https://drive.google.com/file/d/16CS3Uuw770hyWHJt2pxjOA6mvrj7jLYh/view

Eleonora (año 1843)
https://drive.google.com/file/d/1asF6jLSbqb9VdEhNb0hX0m6VFW8QTkma/view

Berenice (año 1835)
https://drive.google.com/file/d/1p1Ps32WvyFodaU1JpTFD9WmUkcnIkGJu/view

Hop-Frog (año 1849)
https://drive.google.com/file/d/1o3bjoHztSrpbt96mzHrafTHJJmxSLRjq/view

William Wilson (año 1839)
https://drive.google.com/file/d/1B_6AxIgYWrTUsFlT-HoPAHvLkRTtyVy1/view

Eureka (año 1847)
https://drive.google.com/file/d/1_DlUX1VKOmFaTs-lmxWmIBLRhYJ6Loau/view

El misterio de Marie Rogêt (año 1843)
https://drive.google.com/file/d/1areTEmDa8aaHUJJLAnork8Ody8bqM6T3/view

Narraciones extraordinarias (año 2006)
https://drive.google.com/file/d/1rr8PPqbBXeNiCSWFDnukt63RLodibE4Q/view

Un descenso al Maelström (año 1841)
https://drive.google.com/file/d/1AUW4yNxLG9nMSP0XL3wWhVJAdk6nb855/view

El demonio de la perversidad (año 1845)
https://drive.google.com/file/d/18Kc_f5gf3WzOnsPzooXD45z8CtXLLTQg/view

Manuscrito hallado en una botella (año 1832)
https://drive.google.com/file/d/1DUfgw4fRTlbS4mobJu3Vv8TvmBtaPQW9/view

El sistema del Dr. Tarr y el profesor Fether (año 1845)
https://drive.google.com/file/d/1KOJ178fbVMqlIxd1IKpSvVbs3r6eQEFV/view

Ulalume (año 1847)
https://drive.google.com/file/d/1mTWaKN0q-vabgh2wAMpJsIXcpy3AUqzz/view

El hombre de la multitud (año 1840)
https://drive.google.com/file/d/1VNvK-YRCljXi-sKyQMjUuqKPjckdUfmG/view

La incomparable aventura de un tal Hans Pfaall (año 1835)
https://drive.google.com/file/d/1UeZJYhDxtwDhv1W4xksF04U0s_mz-Hnr/view

Nunca apuestes tu cabeza al diablo (año 1841)
https://drive.google.com/file/d/1n5BfjeEG5uh3IV3MXorwQ1S-s-lzAnAB/view